La piratería, es mu mala!

3 04 2012

El ser humano siempre ha tenido la tendencia de justificar sus malas acciones con argumentos, sean éstos sólidos o absurdos, en pro de evitar el sentimiento de culpabilidad. Es más fácil obrar mal si nos autoconvencemos de lo conveniente y correcta que es nuestra acción. Si además conseguimos convencer a unos pocos más (difícilmente no encontraremos alguien que se quiera dejar convencer) y obtener su aprobación, habremos eliminado cualquier remordimiento y podremos vivir con la conciencia tranquila. Cuando oigáis justificaciones tener presente que detrás pueda haber una mala acción, un proceder no del todo correcto que tiene intranquilo a quien lo ha perpetrado. Y tener claro que incluso el más vil de los hombres encontrará siempre una justificación, pero eso no va a convertir en buenas sus acciones.

El estado no es un ser humano pero es conducido por tales y, por tanto, padece sus mismos vicios. Es más, en nuestras sociedades las personas que se involucran en política son las menos rectas, las que más ambiciones poseen y las de un ego sin límites. Eso hace que hoy los estados vengan guiados por líderes sin escrúpulos (que son legitimados gracias a nuestra ignorancia e inocencia, al dejar que nos convenzan) y, de esta forma, los estados también sean un compendio de prostitución. Bonitas palabras encumbradas en su carta magna y feas acciones que hacen papel mojado de todos sus principios.

Así ha ocurrido con las leyes antipiratería, promulgadas en virtud de unos intereses económicos (cómo no!) que no sé si todavía algún rezagado no ha advertido. Y de nuevo justificaciones, una de ellas la de la defensa y salvaguardia de las artes.

Sin ir más lejos, suelo ver pelis en vuestras televisiones privadas. El séptimo arte como lo llaman algunos. Y siempre me ofrecéis el mismo espectáculo bochornoso. El lamentable atropello de las artes, cortando escenas para publicidad de manera vergonzosa.  Dejando incluso con la palabra en la boca al protagonista para pasar urgentemente a los dichosos anuncios. Interrumpiendo los títulos de crédito sin el menor respeto hacia las personas que han trabajado en el film, o eso no es parte de la obra? De igual manera, podríais tapar la sonrisa de  la Mona Lisa con un Senoel Airlines o plantarle un brazo a la Venus, pero esta vez con una lata de cola en la mano.





El futuro es el pasado: coge la bici ya!

26 03 2012

A pesar de que estamos viviendo una crisis brutal, el precio de los carburantes continúa subiendo, subiendo, subiendo…

De igual forma, muchas corporaciones ven como sus dividendos continúan al alza, al alza, al alza…

Como es lógico, el volumen de ventas ha disminuido desde que comenzó esta carestía. Pero no pasa nada, ya que tienen todo calculado. De tal forma que, aunque hayan vendido menos, lo han hecho a un precio más alto.

Es más, las subidas del crudo les justifican en sus afanes especulativos y de este modo su ánimo de lucro es cada vez mayor. Si a esto añadimos como han tergiversado a su favor el tema de los recursos limitados de un planeta ya casi agotado, la imagen queda completa.

La consecuencia de todo esto es que los beneficios de estos gigantes han aumentado el pasado año.

Me parece bien. Estamos en un mercado (llamarlo mundo sería humanizarlo y no es el caso, dado que es lo material lo que prevalece siempre) que se regula por los flujos de la oferta y la demanda.  Por consiguiente, mientras siga habiendo idiotas que demanden, seguirá habiendo listos que se aprovechen. Y mientras tú, consumidor, sigas esclavo de la comodidad, seguirás dando pie a esta especulación.

Da igual lo bueno que sea el transporte publico, lo sano que sea andar o lo complicado que se haya convertido aparcar o estresante circular. Tú no vas a renunciar a tu medio de transporte. Pero que sepas que depende de ti y de tus hábitos. Así que, por favor, no te quejes. Sólo deja el coche!





Gaia

23 02 2012

La mayor parte de Europa ha quedado cubierta en el último mes por un manto blanco que parecía ya peremne. Un frío constante, gélido, glacial como no se recordaba. Perinbaba, que andaba muy remolona los inviernos anteriores, ha estado trabajando concienzudamente ahí arriba y nos ha dejado postales fantásticas, idílicas, oníricas… Ha puesto tanto empeño en demostrar de lo que es capaz que no ha cesado hasta producir el caos. Y ha sido tan drástica esta vez que incluso muchos seres vivos han pagado con sus vidas.
No, no me puedo alegrar nunca cuando existe sufrimiento, pero no hay que olvidar que este no es característico exclusivamente del ser humano. Por tanto, no voy a ser yo exclusivisista y reducir el fenómeno a las simples consecuencias del mismo sobre la especie humana. Estas, francamente, me dan igual. No valemos unos más que otros, sino que formamos todos parte del mismo tejido llamado planeta Tierra. Conformamos una misma tela de araña en la que cada hilo está interrelacionado y que, si se suelta uno, nos vamos a pique juntos.
Lo que sí puedo decir que me ha alegrado (y cuanto!) ha sido el ver por fin a nuestra madre Gaia arrodillando a sus pies al hombre, su hijo insolente. Lo veo como un acto de justicia ante unos seres que tantas veces la han violado y prostitudo.
Muchos maldijeron este temporal pero lo que yo maldigo es a vosotros, ingratos! Ni siquiera esta muestra del poder de los elementos os hace más humildes. Deberíais postraros y rogad por vuestra más que incierta salvación. Por desgracia, seguís siendo una especie sin rumbo, desorientada, incapacitada para el aprendizaje. Vivís anclados en vuestra ignoracia y esclavos de una vanidad absurda, ya que no albergáis razones por las que sentiros orgullosos. Falláis en lo más obvio porque no sois capaces de ver lo esencial. Un híbrido pues, eso es en lo que os habéis convertido hoy.
Qué placer llegué a sentir los dos días en que la ciudad se había liberado de la tiranía de los coches. Peatones circulando por las calzadas… Que placer volver por unos instantes a una época mejor.
Y hablando de otras épocas ya pasadas, damos un repaso a la historia para mencionar aquí a un tal Carlos XII de Suecia (principios del siglo XVIII), al gran Napoleón (principios del siglo XIX) y al ignominioso Hitler (mediados del siglo XX). Todos pagaron con creces su tozudez y ambición desmedidas puesto que sus campañas no sólo fracasaron, sino que sus respectivas derrotas supusieron también el ocaso de sus imperios. El enemigo invariable fue en cada uno de los casos la misma Rasputitsa.





Arde Atenas

14 02 2012

Y que continúe ardiendo hasta que no quede más que la Acrópolis. Despertad dioses del Olimpo de vuestro sueño de Hyparco y haced de nosotros, tal como hoy, juguetes del destino… pero en el seno de una Democracia como la ateniense clásica.